sábado, 11 de julio de 2020

ME CAMBIÓ LA VIDA!!!!

Resultó ser cierto nomás.  Hay acontecimientos, hechos y por supuesto también personas, que sin siquiera proponérselo, en un acto totalmente fortuito y quizás sin precedentes, pueden cambiarte la vida.
A mí me acaba de pasar.  
Alguien se ha cruzado en mi camino y estoy seguro que al menos para mí, ya nada volverá a ser como antes de ese encuentro.
No se trata del solo hecho de cambiarte tu rutinario momento del día, y ni siquiera condicionarlo, sino que se trata del futuro. El más próximo y el lejano.  Todo a partir de ese encuentro ha sido modificado de tal manera que resulta siquiera impensable que se puede volver atrás. 
A partir de ese exacto momento, de ese determinado y concreto encuentro con aquella persona y de ese preciso instante en donde el destino parece querer enfrentarte a una realidad absolutamente distinta,  es cuando uno toma conciencia de la vida misma y todo cuanto te rodea, adquiere una perspectiva diferente, casi nihilista, como si nada ya tuviera sentido.  Como si nada ya valiera la pena.
A mí me pasó.  Hoy mismo. Hace apenas minutos.
Alguien se cruzó en mi camino de improviso y cambió mi vida por completo.
Manejaba una camioneta doble cabina a ciento ochenta kilómetros la hora y giró tan rápido que no lo vi.
El horario de visita en terapia intensiva es de 14 a 16.
Dadores de sangre dirigirse a hemoterapia.
Y tomen precauciones porque estoy dentro de los más vulnerables factores de riesgo: voy a cumplir 64, fui fumador, tuve algunos problemas cardíacos y soy testigo en la causa cuadernos Gloria.  De los tres primeros condicionantes puedo zafar, pero por el último, los negritos de Ghana ya me están esperando!!!

(Es todo en joda, pero al menos incentivamos un poquito la lectura, no?)
Ah, y gracias por preocuparse y leer hasta el final!!



EL HUMOR DE UN GENIO: QUINO




¿CUÁL ES EL ORIGEN DE FORNICAR? (El del verbo)


El verbo fornicar tiene un origen muy interesante. El diccionario lo define como "tener relaciones sexuales fuera del matrimonio", "tener cópula carnal ilegítima". 
En otras palabras, cometer infidelidad o adulterio (adulterio proviene del latín adulterium; adulterare significa "alterar", "corromper", "cometer adulterio"). 
Los sustantivos de fornicar son fornicación (o fornicio) y fornicador (o fornicario). Los adjetivos son fornicador o fornicario; fornicario también significa "perteneciente o relativo a la fornicación".
El verbo fornicar proviene del latín fornicāri ("tener relaciones sexuales con una prostituta", "zorrear"). y éste a su vez del latín fornix ("prostíbulo", "burdel").
La palabra latina fornix proviene de fornus. Fornus originalmente significaba "horno (de forma de arco o de bóveda)".
La palabra fornix también aludía a un arco, a una bóveda. Hay que agregar que en español antiguo o castellano medieval teníamos el sustantivo forno; de hecho, lo podemos encontrar en los diccionarios actuales marcado como "desusado". Fornáceo (que proviene del latín furnacĕus, "de horno") es una palabra poética en español cuyo significado es "perteneciente o relativo al horno, o semejante a él".
¿Y qué tiene que ver fornix (arco, bóveda) con una casa de lenocinio? Pues resulta que el sentido posterior de "burdel" (o lupanar, del latín lupanar, proveniente de lupa, literalmente "loba", como llamaban a las prostitutas en la antigua Roma) de la palabra fornix se adquirió por la costumbre de las meretrices de apostarse bajo los arcos de algunos edificios - como teatros y anfiteatros - donde recibían a los clientes para "encuentros rápidos" (sí, allí mismo, en algún rincón oculto, una costumbre bastante frecuente -me contaron-). Este tipo concreto de prostitutas recibía el nombre de fornicatrices (fornicatrix, en singular).
La palabra española fórnix (o trígono cerebral) se define como "estructura de haces nerviosos en forma de C (forma de arco o bóveda) del cerebro que lleva las señales desde el hipocampo al hipotálamo, así como desde un hemisferio al otro".
El verbo inglés fornicate, que tiene el mismo origen latino, se traduce como "fornicar". El adjetivo inglés fornicate (o fornicated) se traduce como "arqueado", "de forma de arco o de bóveda" (en el idioma de Cervantes del siglo XIX, fornicífero).
La palabra fornecino (del latín fornicīnus, 'de burdel'; también hornecino, o adulterino) ya en desuso en nuestro idioma, es registrada por el diccionario con la siguiente acepción: "se decía del hijo bastardo o nacido del adulterio". Y una costilla fornacina es lo mismo que una costilla falsa (aquella que no está apoyada en el esternón). 
Las fornacalias eran las fiestas de los hornos - donde se tostaban los granos de trigo - que celebraban los antiguos romanos en honor de la diosa Fornace o Fornax (diosa de los hogares y de los hornos).
«Fornix es arco o corvadura de bóveda; fornices son edificios arqueados, y donde se dicen fornicarias las mundarias [prostitutas] que yacen públicamente en los lugares públicos y arqueados para ello establecidos, Fornicor-aris. de este verbo viene fornicatio, que es disoluta delectación ajena del legítimo casamiento siguiendo licencia para cumplir el mal deleite. 
Acostumbra la Escritura llamar fornicación a toda corrupción no lícita, como es la idolatría y la avaricia, donde puede [haber] el traspasamiento de la ley por no lícita concupiscencia. Fornicación es toda sucia polución. Fornica(?) dicen al lugar que tiene fornice; es, a saber, arco o bóveda. 

LOS "EXTRAÑOS HÁBITOS" DE NAPOLEÓN

-Napoleón no tenía tiempo para sutilezas y tenía muy poca paciencia.

-No soportaba que alguien dejase la puerta semiabierta

-Utilizaba Eau de Cologne (original de Jean-Marie Farina) para fines de higiene personal. Su hombre de a pie remojaría una "bata" en Eau de Cologne y el Emperador la envolvería alrededor de su cuerpo y lo frotarían vigorosamente.

-Podía quedarse dormido casi con ordenárselo.

-Su cama preferida era una pequeña e incómoda "ropa de cama de campamento", un ejemplo se puede ver en el castillo de "La Malmaison", cerca de París, la casa que compró cuando se casó con Josephine.

-Durante sus campañas, generalmente se despertaba a las 3 de la mañana para evaluar la información entrante sobre la posición de los campamentos enemigos y emitir órdenes de marcha para que sus propias fuerzas las llevaran a cabo en la mañana. Llamó a eso "valor a las 3 en punto" (Le coraje de trois heures du matin). Esto demuestra un uso muy inteligente del tiempo teniendo en cuenta el retraso de dos a cuatro horas de la transmisión por parte del "ayudante de campo" que montaba caballos al galope.

-Odiaba las comidas largas y rara vez se sentaba a la mesa más de 30/40 minutos.

-Mientras trabajaba con su secretaria privada, las peticiones se colocaban en pilas sobre una mesa, él elegía una cualquiera, dictaba una respuesta a la velocidad de una conversación y cuando terminaba tiraba el documento sobre la alfombra. Bourienne (última secretaria y ex amiga de la universidad) en sus memorias informa sobre su desconcierto del primer día que asumió el cargo.
Ella misma relató:
"Siendo emperador, se había enamorado de una mujer y le había pedido que viniera por la noche. Estaba trabajando hasta tarde, y cuando el "mayordomo" informó a Bonaparte. que la señora había estado esperando mucho tiempo y que estaba agotando su paciencia. "Dile que se desnude" fue su respuesta contundente y continuó con trabajando.
A la segunda intervención de dicho mayordomo "Dile que se vaya a la cama" y continuó trabajando.
Tercera llamada "Dile que se vaya a casa", y eso fue todo.

-Los Bonaparte no eran una familia rica y se criaron al borde de la miseria. Después de ser expulsado de Córcega por el movimiento independentista corso de Paoli al que intentó unirse durante la Revolución, él, su madre y sus hermanas se estaban muriendo de hambre en el exilio en Francia. Esto explica su obsesión por la riqueza personal. Mientras se preparaba para el exilio (en St. Helens), literalmente "empaquetó" oro para llevárselo con él.

¿SABÍA QUE HAY UN PUEBLO ESPAÑOL DENTRO DE FRANCIA?

No es que esté en el medio de Francia, pero si está en territorio Francés.

Llívia, este curioso pueblecito español que se encuentra, desde hace 361 años en medio de Francia y rodeado completamente por territorios galos, como si de Asterix y compañía se tratara. Es lo que se denomina un «enclave» y está situado a cinco kilómetros de Puigcerda, la frontera oficial entre España y Francia, aunque pertenezca a la provincia de Gerona. Así ha permanecido durante casi cuatro siglos.

Como enclave con soberanía española dentro de Francia, Llivia se encuentra rodeada de 45 hitos fronterizos que solo un cartógrafo podría localizar hoy. Pero que, a pesar de todo, marcan la pequeña frontera circular de este reducto que, contaba con «un monte, dos ríos, tres pueblos [Cereja, Gorguja y la propia Llivia], cuatro puentes, varios senderos y poco más de un millar de habitantes». Según el censo de 2019, ahora son exactamente 1.417 vecinos, que tienen el inmenso orgullo de contar con la farmacia más antigua de Europa –recientemente convertida en Museo–, fundada en 1451.

Pero... ¿Cómo llegó Llivia a esta peculiar situación política y geográfica?
Ocurrió en 1659, con la firma del Tratado de los Pirineos entre Felipe IV y Luis XIV, que clausuró el conflicto iniciado entre ambos países un cuarto de siglo antes, durante la guerra de los Treinta Años. Este acuerdo afectó a la frontera, hasta el punto de que el Rosellón, el Vallespir, el Conflent-Capcir y treinta y tres lugares de la Cerdeña se convirtieron en una provincia francesa. De hecho, a partir de ese momento, Francia comenzó a ocupar un papel de primera potencia, mientras España profundizó en la crisis que ya padecía.

El hecho de que Llivia se quedara bajo la soberanía de España «se debió al tesón con que lo defendió Miguel de Salvà [consejero y diplomático de Felipe IV], durante las conversaciones que se mantuvieron en la Cerdaña para acabar de definir el reparto de territorios entre las dos monarquías», según explica Joan Capdevila en «Historia del deslinde de la frontera hispano-francesa» (Centro Nacional de Información Geográfica, 2009). El historiador catalán recuerda también como el Acuerdo de Llívia, que se cerró un año después, intentó imponer que el municipio no pudiera ser fortificado. La cláusula fue muy mal recibida en Madrid y se reclamó a París su anulación, que fue aceptada a mediados de abril de 1661.

Como la frontera coincidía con el término jurisdiccional de la villa y esta se encontraba por completo rodeada de territorio francés, se acordó establecer un camino que uniera el enclave con Puigcerdá, en España. A pesar de ello, la existencia de este pueblo español en medio de Francia pasó desapercibida para el resto de españoles.

«Llivia, objeto de discriminación por parte de Francia» en mayo de 1977, donde se explicaba que, «una vez más, el enclave español ante la reiterada actitud francesa de frenar todo lo que significa desarrollo y prosperidad para esta comunidad española situada en el país vecino. Los vecinos han denunciado la retención por parte del Gobierno galo de un millón de dólares que España había entregado a este pueblo para que construyese un paso a nivel».

A lo largo de esa década, otras noticias da cuenta de la actitud de Francia con respecto a los vecinos de Llivia, en una época en la que todavía no existía la libre circulación de la Unión Europea. Podría decirse que los llivienses vivían casi encerrados en su pequeño municipio de 12 kilómetros cuadrados. «Francia priva de agua a Llivia» , «La actitud de París con respecto a Llivia supone una violación unilateral del tratado de 1886» o «Se suprime por fin el régimen especial de intervención económica» que, «desde hace treinta años, prohibía a los vecinos de Llivia abrir un nuevo establecimiento comercial en su enclave» son solo algunos de los ejemplos.



ETIMOLOGÍA DE FRASES MUY NUESTRAS “Todos los caminos conducen a Roma”

Una frase que obviamente tuvo su origen en el imperio romano.  El refrán romano dice que "todos los caminos llevan a Roma" porque todo el sistema de caminos romanos (y se construyeron más de 400 vías, unos 85.000 km para comunicar la capital con las provincias más alejadas.) terminaban en Roma. Uno podía empezar el viaje en un camino romano en el noroeste de África y terminar en Roma.

Los romanos fueron los primeros que estudiaron la manera de crear calzadas que resistieran al tiempo, el agua y la erosión de una manera realmente eficiente. Este hecho llevo al imperio a construir una enorme red de vías para poder comunicar todo aquel territorio que habían conseguido dominar a sangre y espada.

Este dicho indica la posibilidad de conseguir el mismo objetivo por caminos distintos. Expresa una idea de conformidad y entendimiento o lo que es lo mismo, para cada problema planteado se pueden encontrar diversos caminos que conducen a una solución.

ETIMOLOGÍA DE FRASES MUY NUESTRAS "Dar en el blanco"

Arturo-Pérez Reverte nos relata ~en su libro «Un dia de cólera»~ que en el motín popular del 2 de mayo 1808 se decía "La fortuna, sin embargo, sonrie al capitán: ninguno de los moscardones de plomo que pasan zumbando da en blanco"

El levantamiento se refiere a los hechos acontecidos ocurridos entre el 17 y el 18 de marzo de 1808 en la ciudad española de Madrid, producidos por la protesta popular ante la situación de incertidumbre política derivada tras el motín de Aranjuez.

Posteriormente a que se reprimiera la protesta por las fuerzas napoleónicas presentes en la ciudad, por todo el país se extendió una ola de proclamas de indignación y llamamientos públicos a la insurrección armada que desembocarían en la guerra de la independencia española, contra la usurpación del trono por parte de José Napoleón.

Los uniformes franceses tenían una pechera alba, con dos correajes cruzados color blanco sobre el fondo azul de su uniforme.

Entonces la expresión provendría, según nos refiere la historia, sobre el llamamiento a arrojar piedrazos y otros proyectiles al centro del cuerpo de los franceses, que eran tropas de ocupación en España.

El 2 de mayo de 1808, a primera hora de la mañana, grupos de madrileños comenzaron a concentrarse ante el Palacio Real.

La muchedumbre conocía la intención de los soldados franceses de sacar de palacio al infante Francisco de Paula —último miembro de la familia real que permanecía todavía en Madrid— para llevárselo a Francia con el resto de la Familia Real, por lo que, al grito proferido por José Blas Molina «¡Que nos lo llevan!», parte del gentío asaltó las puertas de palacio. El infante se asomó a un balcón provocando que aumentara el bullicio en la plaza. Un grupo que creyó que los franceses se llevaban al infante por la fuerza, atacó a una patrulla francesa, que solo pudo zafarse de la acometida por la intervención de un batallón y dos piezas de artillería, que dispararon contra la multitud.

El choque desencadenó una violenta reacción popular en la ciudad, precipitó que la lucha se extendiese por todo Madrid. Al deseo del pueblo de impedir la salida del infante, se unió el de vengar a los muertos y el de deshacerse de los franceses.

Los madrileños comenzaron así un gran levantamiento popular espontáneo pero largamente larvado desde la entrada de las tropas francesas, improvisando soluciones a las necesidades de la lucha callejera.

Se constituyeron partidas de barrio comandadas por caudillos espontáneos; se buscó el aprovisionamiento de armas, ya que en un principio las únicas de que dispusieron fueron navajas; y se comprendió la necesidad de impedir la entrada en la ciudad de nuevas tropas francesas.

Todo esto no fue suficiente y Murat pudo poner en práctica una táctica tan sencilla como eficaz. Cuando los madrileños quisieron hacerse con las puertas de la cerca de la ciudad para impedir la llegada de las fuerzas francesas acantonadas en sus afueras, el grueso de las tropas de Murat (unos 30 000 hombres) ya había penetrado, haciendo un movimiento concéntrico para dirigirse hacia el centro.

No obstante, la gente siguió luchando durante toda la jornada utilizando cualquier objeto que fuera susceptible de servir de arma, como piedras, agujas de coser o macetas arrojadas desde los balcones, al grito de «¡dar en el blanco!»

Así, los acuchillamientos, degollamientos y detenciones se sucedieron en una jornada sangrienta.

Mamelucos y lanceros napoleónicos extremaron su crueldad con la población y varios cientos de madrileños, hombres y mujeres, sin distinción de edad, así como soldados franceses, murieron en la refriega. Goya reflejaría estas luchas años después, en su lienzo "La Carga de los Mamelucos".