jueves, 13 de agosto de 2020

EL LUNA PARK ALBERGÓ LA MAYOR MANIFESTACIÓN NAZI EN LA ARGENTINA!!!


Uno de los eventos más desconcertantes que se llevó a cabo en el Luna Park el 10 de abril de 1938 fue la celebración multitudinaria del Anschluss, el término alemán que significa "reunión" y que se utilizó en aquellos tiempos para hacer referencia a la anexión de Austria a la Alemania nazi de Adolf Hitler.

Se vivía en una suerte de cuenta regresiva. Es que el dictador, pese a que ya había hecho pie en territorio austríaco, convocó para abril a un referéndum con la intención de que el pueblo revalidara lo que de hecho ya había sucedido: la anexión de Austria a lo que él llamaba "La Gran Alemania".

Para eso, austríacos y alemanes que estuvieran en cualquier parte del mundo debían mostrar su adhesión participando de una especie de referéndum. Así ocurrió en varios países. Y también en la Argentina, donde, según los diarios de la época, se estima que los primeros días de abril de 1938 se acercaron a las urnas cerca de 25 mil personas que votaron simbólicamente en clubes, escuelas y distintas instituciones alemanas que funcionaban en el país.

Pese a las protestas de varios sectores políticos, en especial de las agrupaciones estudiantiles que veían en el referéndum local una suerte de invasión a la soberanía nacional, el presidente argentino del entonces, Roberto M. Ortiz, permitió que la votación se llevara adelante.

Y también dio el visto bueno para que el 10 de abril tuviera lugar el corolario de los eventos de aquellos días: la celebración nazi del llamado Día de la Unidad Nacional en el Luna Park.

"La cita estaba prevista para las diez de la mañana de ese mismo 10 de abril. Media hora antes, las puertas del Palacio de los Deportes se abrieron para recibir una multitud de alemanes, austríacos y argentinos. Entre doce y veinte mil personas llegaron hasta las proximidades de Corrientes y Bouchard. Contaban con la venia de la jefatura de policía, que dos días antes había accedido al pedido de la comunidad austroalemana para realizar el acto", reconstruyen los periodistas Guido Carelli Lynch y Juan Manuel Bordón en su libro sobre el 'Luna Park: El estadio del pueblo, el ring del poder' (Sudamericana).

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Minutos después, en la Plaza San Martín, a pocas cuadras del mítico estadio, la Federación Universitaria Argentina (FUA) intentaba llevar adelante una acto de desagravio, que terminó con dos muertos, represión policial, heridos y disturbios.

Mañana de domingo.
 La tensión en las calles era evidente. El Luna Park estaba rodeado de efectivos de las distintas fuerzas de seguridad mientras decenas de delegaciones llegaban al estadio.

En paralelo, los estudiantes universitarios, que habían pedido permiso para llevar adelante una actividad más extensa para honrar a San Martín y defender de esa manera la soberanía argentina, se iban reuniendo para homenajear al Libertador pero debían limitarse a dejar una ofrenda floral porque, según las autoridades, no había suficientes efectivos policiales para custodiarlos.

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Eso no les impidió reunir a una multitud mientras otra vitoreaba al líder nazi en el Palacio de los Deportes y repetía el saludo "Heil, Hitler" con los brazos en alto.

"También lanzaban vivas por el ansiado Anschluss y el Gran Reich. La ubicación de los asistentes quedó en manos de otros uniformados con la vestimenta nazi. La juventud fascista argentina, que formaba parte de la Alianza de la Juventud Nacionalista, también fue de la partida y se distinguía por sus camisas grises y cinturones Sam Browne. Las principales autoridades alemanas en el país y los referentes de toda la colectividad dijeron presente. También hubo personalidades de la política local, como el gobernador de Buenos Aires, Manuel Fresco –siempre señalado por sus vínculos nazis–, y su ministro, Roberto Noble (N. de la R. se trata del fundador del diario Clarín)", describen Carelli Lynch y Bordón en su libro y agregan: "A las diez y media en punto, un clarín resonó en el enorme recinto e interrumpió a la orquesta que interpretaba marchas patrióticas alemanas. Indicaba el comienzo formal del acto".

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Las notas de los medios gráficos del momento, en tanto, difieren en su tono y en la extensión que le dan a un evento de tal magnitud.

Una de las publicaciones que mayor cobertura brindó al hecho fue el diario Crítica, de la familia Botana, que desde comienzos de abril de 1938 fue detallando cómo eran las votaciones en las instituciones germanas, la oposición de los sectores políticos, la intervención del Poder Judicial que permitió el acto y la reacción de los estudiantes.

De hecho, en los días previos y también en la semana posterior, describió al evento como "acto nazista" al que concurrirían "los jefes nazis luciendo uniformes".

En una de sus crónicas, el diario cuenta que a dos periodistas no les permitieron ingresar "por ser de Crítica" y que entonces decidieron acceder, como el resto, pagando su entrada, que costaba 20 centavos. Según la crónica, el recinto estaba irreconocible.

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"El fondo está cubierto por una enorme tela con letras góticas 'Ein Volk Ein Reich Ein Führer'", escribió el cronista y agregó: "No reconocemos al viejo estadio. Ni el mismo Lectoure lo reconocería".

Además, Crítica detalló que dentro del Luna Park y en los alrededores se vendían postales, insignias y banderas nazis como souvenirs, tal como ocurre hoy cuando hay recitales en el lugar y las veredas de Bouchard y Corrientes se llenan de vendedores al paso.

En el diario La Nación, en cambio, eligieron darle al encuentro otro matiz. Se refirieron a éste como "un acto de adhesión al Gran Reich" que congregó a la "colectividad germano-austríaca".

Luego, señalaron en un artículo interior los pormenores del encuentro, con los nombres de quienes se subieron al escenario a pronunciar distintos discursos.


"A lo largo del recinto formaban doble fila en los pasillos los miembros del Partido Nacional-Socialista uniformados y con la cruz esvástica en el brazal, lo mismo que los representantes de la asociación Germano-Austríaca, organizadora de la reunión", describió La Nación en su edición del lunes 11 de abril de 1938.

También se refirió al tono de agradecimiento de los alemanes con las autoridades argentinas que permitieron que se llevara adelante el acto.

Una página después, y sin unir la noticia con lo que había pasado en el Luna Park, el matutino describió las manifestaciones estudiantiles: "Al margen de un acto de la Federación Universitaria produjéronse incidentes", fue el título. "A raíz de los tumultos hubo dos muertos y algunos heridos y contusos", detalló el artículo.

Protestas y disturbios

Mientras en el Luna Park sonaban cánticos y loas a Hitler, la Plaza San Martín comenzaba a llenarse de gente.

Según las crónicas periodísticas de la época, centenares de manifestantes y curiosos rodeaban el lugar, mientras cantaban el himno nacional argentino. Desde allí, salieron columnas de estudiantes y agrupaciones políticas que querían llegar hasta los alrededores del Luna Park.

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Había empezado a circular el rumor de que un grupo de nazis había prendido fuego una bandera argentina y querían ir a defender su honor.

"Un grupo de manifestantes que fue alejado por la policía de las inmediaciones del monumento a San Martín echó a correr por la calle Florida hacia el sur y cuando sus integrantes se alejaron más allá de la calle Paraguay quedó tendido en la acera, frente al número 971, un hombre de 50 años", detalló el diario La Nación en su edición del lunes 11 de abril.

La primera de las víctimas fue llevada a un hospital, donde murió, posiblemente a causa de las heridas que le produjo una avalancha. La otra víctima fue un ciudadano español, de 40 años, que fue aplastado por un caballo de la policía en la esquina de Paraguay y Cerrito cuando salía de misa.

Los manifestantes tiraron piedras contra instituciones y negocios vinculados con la comunidad alemana de Buenos Aires mientras las fuerzas de seguridad reprimían a quienes protestaban.

Hubo decenas de heridos por piedrazos, gases lacrimógenos y arremetidas de los caballos de la policía montada, además de la destrucción de vidrieras, automóviles y locales en el centro porteño.

Horas después del acto nazi más grande del que se tenga registro fuera de Alemania, terminaba de esa manera una jornada tristemente célebre para la historia.

Roberto Noble, inmediatamente desaparecida la Revista “Clarinada”, decide rendirle un homenaje llamando a su diario “Clarín”.
Recordemos que como funcionario del gobernador Manuel A. Fresco (que nunca, inclusive después de la guerra, dejó de mantener sobre su escritorio las fotos autografiadas de Hitler y Mussolini), el 26 de mayo de 1937, Roberto Noble mandó a la policía provincial a clausurar las “arbeter shuln” (escuelas obreras judías) en La Plata, Zárate, Campana y Valentín Alsina. Cuando decide rendirle homenaje a la revista nazi con el nombre Clarín a su diario elige para la secretaría de redacción a Carlos Suárez Pinto, un fascista declarado que se desempeñó como subjefe de policía de la provincia y se dedicó al periodismo en el diario de ultraderecha “Cabildo” y fue colaborador de Noble desde 1936. Luis Sciutto en la biografía que ganó el premio Clarín (y fue retirado por Ernestina) de todas formas publicada en 1979, señala que Roberto Noble había participado activamente en el golpe de Uriburu en el 30 y fue, según Sciutto, “uno de los seis únicos civiles de la primera línea en aquellos actos determinantes del derrocamiento de Hipólito Irigoyen”. Motivo de certeza histórica que Ernestina repudiaba sacar a luz.
Su relación posterior con fascistas y nazis es abundante.
Por ejemplo, el 10 de abril de 1939, Roberto Noble y Manuel Fresco participan de aquel acto del Luna Park para apoyar al Tercer Reich, entre las banderas con esvásticas, cantaban contra los judíos y los comunistas.
Noble en el 36 escribía: 
"Mussolini es el modelo viviente del moderno hombre de Estado, y en lo que al genio de su raza se refiere, constituye una expresión y egregia de la excepcional capacidad que el pueblo italiano ha demostrado en todos los tiempos de producir ejemplares humanos dotados de amplitud universal, de fantasía creadora y temperamento ejecutivo, síntesis que justifica por sí misma la existencia de la especie y la encumbra como portadora de lo supremos valores morales y espirituales en el mundo. Los argentinos nos regocijamos con alegría de hermanos, por la gloria de Italia y de Mussolini."


¿CÓMO SE DENOMINA AL RUIDO QUE HACE EL ELEFANTE?

Las onomatopeyas son aquellas palabras cuyo significante y significado coinciden, ya que representan un sonido. ‘Guau’, en el caso de un perro. Pero eso tiene un sustantivo asociado, ‘ladrido’ en el anterior ejemplo. Descubrimos con nuestro profesor de Lengua, Alfredo Tarazaga, cuáles son algunos de esos sonidos y qué nombres les damos.
Si el perro ladra, ¿qué hace el elefante? ¿Y la jirafa?
De esta forma podemos escuchar cómo los mosquitos ‘zumban’, pero los asnos ‘rebuznan’ y ‘roznan’, mientras las ballenas ‘cantan’. Sin embargo los bueyes no son los únicos que ‘mugen’, ni los búhos los únicos que ‘ululan’, aunque éstos sí que son los únicos que ‘chuchean’.

También hay animales que emiten diferentes sonidos, como el caballo, que ‘relincha’ y ‘bufa’, o el cerdo, que ‘gruñe’, ‘guarra’ y ‘chilla’. El ciervo ‘berrea’, el gallo ‘cacarea’ y el cocodrilo, sí, ‘llora’. Además los cisnes ‘voznan’ y los elefantes ‘barritan’. ¿Y las jirafas? ¿Qué hacen las jirafas? Pues las jirafas… apenas emiten sonidos audibles y nunca son vocales, así que nadie se ha preocupado por darle un nombre.

Asno / Burro Rebuzno o roznido
Abeja Zumbido
Ballena Canto
Caballo Relincho y bufido
Cabra Balido
Cerdo Guarrido o gruñido y chillido
Cigarra / chicharra Chirrido
Conejo Chillido
Delfín Chasquido
Elefante Barrito o grito
Gallo / Gallina Canto o cacareo
Pollo Pío Piar, piolar, pipiar o piular
Gato Maullido y ronroneo
Grillo Canto o chirrido
Hiena Aullido y risa
Jabalí Gruñido o guarrido
Jirafa Zumbido y ronquido
León Rugido
Lobo Aullido
Mono Chillido
Mosca Zumbido
Mosquito Zumbido
Oso         Gruñido
Oveja Balido
Perro Ladrido, aullido y gruñido
Rana Canto Croar, groar, charlear o cantar
Rata         Chillido
Ratón Chillido
Serpiente Siseo y silbido
Tigre Rugido
Toro         Bramido y bufido
Vaca Mugido, bramido y berrido

CURIOSIDADES


ETIMOLOGÍA DE FRASES MUY NUESTRAS "De su puño y letra"

De su puño y letra.  Se dice de lo escrito a mano por la persona que lo firma con su propia caligrafía. El puño hace referencia a la firma, que es el rasgo que da validez al texto y muestra la autoría. Antiguamente, la firma, la identificación personal, se estampaba imprimiendo con el puño el sello que las personas de rango llevaban esculpido en un anillo.
De ahí que puño haga referencia al sello estampado al pie del escrito.De su puño y letra.  Se dice de lo escrito a mano por la persona que lo firma con su propia caligrafía. El puño hace referencia a la firma, que es el rasgo que da validez al texto y muestra la autoría. Antiguamente, la firma, la identificación personal, se estampaba imprimiendo con el puño el sello que las personas de rango llevaban esculpido en un anillo. De ahí que puño haga referencia al sello estampado al pie del escrito.

miércoles, 12 de agosto de 2020

UN PAIS IMAGINARIO

En el mundo de la fantasía lo más impensado puede ocurrir. Absolutamente todo es posible. Incluyendo hechos y personajes que tan sólo logran existir en la imaginación.
En medio del irreal y fantasmagórico universo de nuestra historia, se encuentra un país singular. Tan singular que fue llamado el país del “Por siempre nunca jamás de los jamases”.
En aquel tan peculiar y extraño país, ocurrían hechos sumamente especiales y característicos, exclusivos de aquel mundo imaginario.
El pueblo en su mayoría, vivía sumergido en la pobreza y, en muchos casos, en la miseria absoluta. Algo muy raro e incomprensible puesto que las comprobadas riquezas que aquella tierra ofrecía, resultaban prácticamente inagotables en cuanto a recursos económicos. Pero una desgraciada sucesión de gobiernos corruptos a lo largo de muchos años, cuyos únicos objetivos fueron los de enriquecerse sin importarles el pueblo ni la gente que los había votado, habían endeudado las arcas públicas a niveles pocas veces visto.
Mariano Biolado era un ciudadano casi común. Con inquietudes, proyectos y sin embargo con muy pocas esperanzas de un mundo mejor, porque sabía que ese mundo mejor era mucho más caro y muy difícilmente podría llegar a estar a su alcance.
Fue por eso que un día, Mariano decidió entrar en la política. Estaba seguro que participando políticamente, se lograría el tan esperado cambio. Pero lo único que cambió... fue el clima. Y para peor.
Era tal el descontento generalizado en el pueblo, que ya había llegado hasta las mismas filas del gobierno, entre los cuales algunos integrantes decidieron emprender una escisión (ya que habían sido injustamente dejados de lado en varios negociados y licitaciones) y formar un nuevo partido político, cuyo objetivo fue el de captar y canalizar el desánimo popular.
Se reunieron entonces secretamente, unos cuantos de ellos que buscaban capitalizar la confianza de la gente y sobre todo sus propios bolsillos, y entre ellos, participando casi calladamente estaba Mariano.
Lo primero a decidir fue el nombre que tendría el nuevo partido político. No era una tarea sencilla ya que ese mismo nombre debía llevar implícito el mensaje que se enviaría a la población y sus objetivos a cumplir.
Luego de una muy breve discusión, cerraron el acuerdo y conformaron el nuevo partido político “Agrupación Popular del Estado” cuyas siglas pasaban a ser el
“A.P. Estado”.
A Mariano aquel nombre le pareció poco apropiado al principio, pero a medida que iba conociendo a los integrantes de la agrupación, reconoció su error.
Eligieron como candidato a presidente al Doctor Mata Lozano, cuya gran trayectoria en la medicina, lo llevó de ser uno de los mejores cirujanos del país, a trabajar como médico forense. (“para ahorrarse un paso” según dijeron sus superiores).
Sus amigos más íntimos le decían “aguarrás” porque de lejos parecía solvente.
Su único inconveniente (según sus correligionarios) se encontraba en el momento de los discursos. Por su monocorde cadencia sonora, cuando hablaba el Doctor Mata Lozano, era tan aburrido que muchos de sus seguidores preferían escuchar un partido de ajedrez por radio.
A raíz de la gran ambición de poder que reinaba entre los restantes integrantes del grupo, ya desde la primera reunión de los principales dirigentes, comenzó una dura y cruel lucha de poderes por la repartición de los ministerios más importantes.
-¡Yo quiero el ministerio de economía!- Gritó autoritariamente Angélica Galindo, conocida con el apodo de “la maga” porque era especialista en hacer desaparecer dinero de las arcas públicas, al tiempo que proponía a Isidro Gando para el ministerio del interior.
Al mismo tiempo, el Doctor Mata Lozano, que necesitaba alguien de suma confianza para que sea su vicepresidente, le ofrecía por debajo de la mesa un sobre a Alejandro Kroll Huete, más conocido por Al K. Huete, para que lo secunde en sus patrióticos objetivos.
Lentamente, entre discusiones, peleas y disputas (más que nada, entre ellas) se fue conformado el gabinete de gobierno quedando Zoila Serda y Elsa Poediondo al frente del ministerio de obras públicas.
En el de cultura, el ingeniero en Explotación de Minas Alberto Carlos Cantos y la doctorada en Artes Kamasútricas, Sevelinda Parada.
Relaciones exteriores fue para la enóloga Encarna Vales. Justicia quedó para la licenciada y licenciosa Déborah Cabezas y el famoso filósofo Francisco Lorín Colorado.
El erudito en ciencias ocultas Rodrigo Norrea y el biólogo Alex Kremento en salubridad, mientras que las tituladas de doble grado en Marketing e investigación de mercados, almacenes y kiosquitos, Evelin Munda, Irma Tando, Marité Nebrosa, Mercedes Karada, Penélope Luda y Ramona Ponte Alegre quedaron a cargo de las distintas secretarías de estado y todas sin excepción, sentadas sobre las rodillas de sus jefes.
Satisfechos y con una alegría indescriptible, estaban a punto de levantar la sesión cuando Alberto Carlos Cantos preguntó:
-¿Y el programa?-
-¿Dan algo interesante?- preguntó Evelin Munda señalando el aparato de televisión.
-Se refiere a nuestro plan de gobierno- aclaró Encarna Vales
-¿Plan de gobierno? Muy sencillo... - replicó Angélica Galindo -Pedimos muchos créditos, recibimos una gran cantidad de sobornos y antes que termine nuestro mandato, nos llevamos cuanto podamos-
-El programa de gobierno para presentarle al pueblo- aclaró Rodrigo Norrea
-Ahhh... Lo de siempre- se interpuso el Al K. Huete -Tenemos que decir que vamos a acabar con la corrupción, que necesitamos la colaboración de todos y que va a ser necesario mucho sacrificio para levantar al país, como para que quede claro que van a tener que seguir trabajando casi gratis...-
-¡Pero eso es lo que dicen todos!- protestó Elsa Poediondo
-Justamente- explicó el presidente -y sin embargo nos siguen votando... No te olvides que la estupidez humana no tiene límites-
-Y mientras tanto...- prosiguió Angélica Galindo – nosotros vamos pidiendo préstamos al Fondo a la derecha bajando las escaleras internacionales, repartimos el 20% para el que lo pide, varios 10% para los intermediarios, otro 20% en sobornos a algunos periodistas claves para que hablen de otra cosa y si queda algo se invierte en renovar los muebles de la casa de gobierno. Y con respecto al préstamo original, si tienen suerte, algún día alguien lo pagará.-
Al otro día comenzaron con los preparativos de la campaña política. Para ello convocaron a banqueros y dueños de las principales empresas multinacionales en una cena a beneficio del A.P. Estado Doctor Mata Lozano.
Recaudaron muchos millones, de los cuales la gran mayoría fue destinado a la inmediata reconstrucción de las arcas... del presidente.
A los pocos días comenzaron con las giras, presentándose entre la gente como la nueva alternativa al gobierno. Para tal fin debían cumplimentar ciertos y determinados requisitos preestablecidos como el de, con una amplia sonrisa, alzar y besar a los niños pobres (por lo que luego debían lavarse la boca con un desinfectante especial, para no contagiarse la pobreza), estrechar la mano de la gente humilde que se acercaba a su alrededor (y que en realidad, se acercaba mendigando un pedazo de pan), hablar en los discursos con voz firme y amenazante como desafiando al mundo y por sobre todo, con palabras y frases sumamente rebuscadas para que nadie las entienda, prometiendo incluso lo que resultaba imposible.
-Total... - decían -Dios y la Patria nunca demandaron a nadie. ¿Por qué iban a empezar con nosotros?-
La fórmula del éxito estaba asegurada, sobre todo porque ya no pertenecían al gobierno que los había llevado a ésta penosa situación económica.
Mariano Biolado, a pesar de creer que aún se podía construir un mundo mejor, trabajó para la A. P. Estado y por tal esfuerzo lo nombraron candidato a intendente de su pueblo natal.
La elección presidencial fue muy reñida, a tal punto que terminaron las tres fuerzas que competían, con el 33% de los votos.
Por una diferencia horaria, tan sólo faltaba escrutar las mesas del pueblo donde vivía la madre del Doctor Mata Lozano, una anciana querida y muy respetada por todos los del pueblo, que siempre seguían sus consejos.
En la A. P. Estado ya daban por perdida la elección porque, según comentaban entre corrillos, la madre nunca lo votaría, ya que ella lo conocía mejor que nadie.
Sin embargo la suerte estuvo del lado del Doctor Mata Lozano y su alegría fue indescriptible cuando se enteró que su anciana madre había muerto de un infarto antes de ir a votar, por lo que todos en el pueblo supusieron que lo hubiese querido votar a él e hicieron lo mismo.
Así ganaron las elecciones y se alzaron con el triunfo y con todo el botín planeado. Sus votantes salieron a la calle a festejar con pancartas y banderas, sin darse cuenta que a ellos no les iba a corresponder absolutamente nada de la gran repartija que se avecinaba.
Los banqueros y empresarios de las grandes empresas multinacionales también se reunieron, pero para cenar y diagramar los próximos negociados bajo la tutela del nuevo gobierno electo, y el vaciamiento de varias entidades bancarias, previo pago de multimillonarias indemnizaciones a los directivos, que luego tendrían que ser salvadas con fondos del estado, “para no desestabilizar el sistema financiero”.
Mariano Biolado, también ganó en su pueblo y fue el nuevo intendente. Se propuso reducir los impuestos locales, lograr una mayor y más justa repartición fiscal, apoyar la cultura local en todas sus disciplinas, abrir nuevas escuelas y otorgar créditos a muy bajo costo a los nuevos emprendedores, aunque todo esto no fuese visto con buenos ojos por el comité central de la A. P. Estado
A pesar de todas aquellas buenas intenciones, lamentablemente lo único que consiguió, es que sus mismos correligionarios lo denuncien por una infracción de tránsito impaga de su juventud, y su imagen de corrupto y posterior enjuiciamiento fue la noticia que recorrió todas las revistas e informativos televisivos, demostrando así, que éste nuevo gobierno luchaba contra la corrupción.
Inmediatamente fue destituido de su cargo, enjuiciado y al ser declarado culpable, le dictaron una sentencia de quince años de prisión en una cárcel de máxima seguridad.
Su cargo fue prontamente ocupado por el primer concejal, en el que la A. P. Estado tenía absoluta confianza, llamado Mario Netta.
A los pocos años, el país se fue a la quiebra y todos sus habitantes debieron emigrar hacia nuevos horizontes, incluyendo los gobernantes, pero éstos se radicaron en los paraísos fiscales donde habían sabido guardar sus ahorros.
Lamentablemente, a nadie le importó cuanto ocurrió en el pueblo del “Por siempre nunca jamás de los jamases”, porque en definitiva, toda esta historia es absolutamente imaginaria y producto de la fantasía.
Sin embargo, hay algo que causa intranquilidad, por no decir un gran temor:
El viejo paradigma que la realidad supera siempre a la ficción.

H.D.M.

martes, 11 de agosto de 2020

"EL COLOSO DEL SOL"


Después del gran incendio que devastó Roma el año 64 d.C., el emperador Nerón decidió construirse una suntuosa villa entre las colinas del Palatino y el Esquilino. 
Dicha villa, conocida como Domus Aurea por la hoja de oro que recubría las paredes, fue vaciada de todos sus materiales preciosos después de la muerte del emperador y sus terrenos fueron reutilizados para otros fines. En un intento de ganarse al pueblo de Roma, el emperador Vespasiano hizo vaciar el lago de la villa para construir el gran anfiteatro que hoy conocemos como el Coliseo.

Este no era, sin embargo, su nombre original: oficialmente se llama Anfiteatro Flavio en honor a la familia de Vespasiano, los Flavios. El nombre de Coliseo deriva de una gigantesca estatua de bronce que decoraba los jardines de Nerón, conocida como el Coloso del Sol, que se conservó cuando esta pasó a ser un espacio público. El emperador Adriano la hizo mover desde la Domus Aurea hasta el anfiteatro, un traslado para el que se necesitaron 24 elefantes.

UNA ENORME ESTATUA DE 37 METROS
La estatua originalmente representaba al propio Nerón y fue construida en los últimos años de vida del emperador, al mismo tiempo que la Domus Aurea. Según Plinio el Viejo, medía unos 37 metros y se alzaba sobre un pedestal de mármol, llegando aproximadamente a un 75% de la altura del propio anfiteatro. Posteriormente su rostro fue modificado y se le añadió una corona para asimilarlo a Sol, la personificación del astro rey: de ahí su nombre, ya que recordaba al Coloso de Rodas, una de las siete maravillas del mundo antiguo.

La estatua fue destruida probablemente en algún momento entre el final del Imperio Romano de Occidente y la invasión lombarda del siglo VI, bien a causa de los saqueos o para reutilizar el bronce del que estaba construida, aunque su mención en algunas fuentes puede sugerir que todavía sobrevivió por un tiempo más: el monje Beda el Venerable, que vivió entre los siglos VII y VIII, escribió “mientras el Coloso resista, Roma resistirá, cuando el Coloso caiga, Roma caerá, cuando Roma caiga, el mundo también lo hará”. Para el año mil es seguro que había desaparecido, pero su recuerdo perduraba y dio nombre al anfiteatro junto al que una vez se alzaba.

EL HUMOR DE UN GENIO: QUINO