miércoles, 8 de julio de 2020
LOS VERDADEROS ORÍGENES DEL CUENTO “EL RATONCITO PEREZ”
El Ratoncito Pérez, un roedor
imaginario que vivía dentro de una lata de galletas, se convertiría, con el
paso de las generaciones, en un mito infantil imperecedero. Según el cuento infantil, vivía en la
confitería Prast, en el número 8 de la calle Arenal de Madrid, donde se
encuentra ahora un museo dedicado al roedor.
Luis Coloma escribió crítica
costumbrista, biografías y escritos de carácter histórico, pero sobre todo se
le conoce por ser el autor del cuento infantil “El Ratoncito Pérez”, un antiguo
relato de tradición oral que plasmó en forma de cuento en 1894. En ella dota a
este entrañable personaje de una historia e identidad únicas.
En realidad se versiona por dos
veces el origen del mismo.
El origen más
probable del ratoncito y su enlace con un hada, proviene de un cuento francés
del siglo XVIII de la baronesa d'Aulnoy: La Bonne Petite Souris (El buen
ratoncito). Habla de un hada que se transforma en un ratón para ayudar a
derrotar a un malvado rey, ocultándose bajo la almohada del mismo, tras lo cual
se le caen todos los dientes.
En España, su introducción a la
mitología infantil se ha atribuido a Luis Coloma (autor también de Pequeñeces o
Jeromín), cuando hacia 1894 pidieron al jesuita que escribiera un cuento para
el futuro rey Alfonso XIII, que entonces tenía 8 años por un encargo de la
reina regente María Cristina, y al que se le cayó un diente. La historia habla del maravilloso viaje que el pequeño rey Buby –apodo
cariñoso por el que la regente llamaba a su hijo en la intimidad– inicia de la
mano del Ratoncito Pérez para conocer cómo vivían sus pequeños súbditos,
algunos de ellos muy pobres, como el niño Gilito. Durante su periplo, Buby
aprenderá valores tan importantes para un rey como la valentía, el cuidado de
sus súbditos y la generosidad.
Se le reconoce como «Ratón» o
«Ratoncito Pérez» en los países hispanohablantes, con la excepción de algunas
regiones de México y Perú, donde se le llama simplemente «el Ratón de los
dientes».
En Francia se le llama la petite
souris («Ratoncito») y en Italia se le conoce como Topolino, Topino
(«Ratoncito») o Fatina («Hadita»). En otros lugares hay otros seres fantásticos
encargados de recoger los dientes, como Tooth Fairy («Hada de los dientes») en
los países germanos, l'Angelet («el Angelito») o La rateta («la Ratita») en
Cataluña, Maritxu teilatukoa («Mari la del tejado») en el País Vasco – sobre
todo Vizcaya – o L’Esquilu de los dientis («La Ardilla de los dientes») en
Cantabria. En algunos lugares es tradición tirar los dientes de los niños a
los tejados de las casas.
Dentro del plan memoria de Madrid,
el ayuntamiento de la Villa colocó una placa en el número 8 de la calle del
Arenal, domicilio donde Luis Coloma situó la vivienda del roedor; en la placa
puede leerse: «Aquí vivía, dentro de una caja de galletas en la confitería
Prast el Ratón Pérez, según el cuento que el padre Coloma escribió para el niño
rey Alfonso XIII.» En un local vecino se instaló un Museo del Ratón Pérez.7
En algunos países asiáticos, como
Corea, India, Japón y Vietnam, cuando un niño pierde un diente, es costumbre
que lo lance al techo si viniera de la mandíbula inferior, o en el espacio
debajo del piso si viniera de la mandíbula superior. Mientras se hace esto, el
niño expresa un deseo de que el diente se sustituya por el diente de un ratón.
Esta tradición se basa en el hecho de que los dientes de ratones crecen durante
toda su vida, una característica de todos los roedores. En Japón, una variación
indica que los dientes superiores se lancen directamente hacia abajo a la
tierra y los dientes inferiores hacia arriba al aire, la idea es que los
dientes entrantes crezcan derechos
Este es el cuento francés “El buen
ratoncito” del siglo XVIII de la baronesa Marie-Catherine d 'Aulnoy (1650-1705)
“Había una vez un rey y una reina
que se amaban tanto, tanto, que se alababan. Sus corazones y sus sentimientos
siempre fueron de inteligencia; salían a cazar todos los días para matar
liebres y ciervos; fueron a pescar para pescar lenguado y carpa; en el baile,
baila el bourrée y el pavane; en las grandes fiestas, come almendras asadas y
azucaradas; comedia y ópera. Se rieron, cantaron, hicieron mil piezas para
entretenerse; Era el más feliz de todos los tiempos.
Sus súbditos siguieron el ejemplo
del rey y la reina; se entretenían la envidia del otro. Por todas estas
razones, este reino fue llamado la tierra de la alegría. Sucedió que un rey
cercano al Rey Merry vivía de manera muy diferente. Fue declarado enemigo de
los placeres; solo pedía llagas y golpes; tenía el ceño fruncido, una gran
barba, ojos huecos; Era delgado y seco, siempre vestido con cabello negro y
puntiagudo, grasiento y mugriento. Para complacerlo, la gente tenía que ser
asesinada y noqueada. Colgó a los criminales él mismo; estaba deseando
lastimarlos.
Cuando a una buena madre le gustaba
su niña o su niño pequeño, la enviaba a buscar, y ante ella le rompió los
brazos o le retorció el cuello. Este reino fue llamado la tierra de las
lágrimas. El rey malvado se enteró de la satisfacción del Rey Feliz; lo deseaba
mucho y decidió formar un gran ejército e ir a golpearlo hasta emborracharlo,
hasta que estuviera muerto o muy enfermo. Envió desde todos los lados para
recoger personas y armas; él estaba haciendo cañones. Todos estaban temblando.
Se dijo: ¿Quién arrojará al rey, él no tendrá cuartel? Cuando todo estuvo
listo, avanzó hacia el país del Merry King. Ante esta mala noticia, se defendió
rápidamente; la reina murió de miedo, ella le dijo llorando:
"Señor, debemos huir: tratemos
de tener un buen dinero, y vamos mientras la tierra nos pueda transportar".
"El rey respondió:" No, señora, tengo demasiado coraje; Sería mejor
morir que ser un cobarde. Levantó a todos sus hombres en brazos, le dijo adiós
a la reina, montó un hermoso caballo y partió. Cuando lo perdió de vista,
comenzó a llorar dolorosamente; y apretando las manos, dijo: “Ay, estoy gorda;
Si el rey es asesinado en la guerra, seré viuda y prisionera, el rey malvado me
hará daño a diez mil. La idea le impedía comer y dormir. Él le escribía todos
los días; pero una mañana, cuando miró por encima de las paredes, vio a un
mensajero que venía corriendo con todas sus fuerzas, lo llamó:
"Ho, correo, ho, ¿qué
novedades?"
- El rey está muerto, lloró, la
batalla está perdida, el rey malvado llegará en un momento. "
La pobre reina cayó inconsciente; la
llevaron a su cama y todas sus damas la rodeaban, que lloraban, una su padre y
la otra su hijo; se arrancaron el pelo, era lo más lamentable del mundo. De
repente escuchamos: "¡Asesinato, ladrón!" Fue el rey malvado quien
llegó con todos sus súbditos infelices; mataron por sí y por no, los que
conocieron. Entró en la casa del rey totalmente armado y subió a la habitación
de la reina. Cuando lo vio entrar, estaba tan asustada que se hundió en su cama
y se cubrió la cabeza con la manta. La llamó dos o tres veces, pero ella no
dijo una palabra; se enojó, muy enojado, y dijo:
“Creo que te estás burlando de mí;
sabes que puedo cortarte la garganta ahora mismo La descubrió, se arrancó las
cornetas, su hermoso cabello cayó sobre sus hombros; Le dio tres vueltas en la
mano y la cargó sobre su espalda como un saco de trigo: la cargó así y se montó
en su gran caballo, todo negro. Ella le rogó que se apiade de ella, no le
importó y le dijo: "Grita, queja, me hace reír y me divierte. La llevó a
su país y juró todo el tiempo que estaba decidido a colgarla; pero le dijimos
que era una pena y que estaba gorda.
Cuando vio esto, se le ocurrió que
si ella daba a luz a una hija, se casaría con ella con su hijo; y para
averiguar qué estaba pasando, envió a buscar a un hada que vivía cerca de su
reino. Habiendo venido, lo recogió mejor de lo que solía hacerlo; luego la
condujo a una torre, en la parte superior de la cual la pobre reina tenía una
habitación muy pequeña y muy mal amueblada. Estaba tumbada en el suelo, sobre un
colchón que no valía dos céntimos, donde lloraba día y noche. El hada al verla
se conmovió; ella se inclinó ante él y le dijo suavemente, besándolo:
"Anímese, señora, sus desgracias terminarán; Espero contribuir a ello. La
reina, un poco consolada por estas palabras, la acarició y le suplicó que se
apiade de una pobre princesa que había disfrutado de una gran fortuna. y quien
se vio muy lejos de eso. Estaban hablando juntos, cuando el malvado rey dijo:
“Ven, no tantos cumplidos; Te traje aquí para decirme si esta esclava está
embarazada de un niño o una niña. "El hada respondió:" Está
embarazada de una niña, que será la princesa más bella y mejor educada que
jamás hayamos visto. "
Entonces ella le deseó infinitos
bienes y honores. "Si ella no es bella y bien educada", dijo el rey
malvado, "la colgaré del cuello de su madre y de su madre en un árbol, sin
que nada pueda impedirme". Después de eso salió con el hada y no miró a la
buena reina, que lloraba amargamente; porque se dijo a sí misma: "¡Ay!
¿qué haré? Si tengo una hermosa niña, se la dará al nido de su hijo; y si es
feo, nos colgará a los dos. ¿En qué extremo me reducen? ¿No puedo ocultarlo en
algún lugar para que él nunca lo vea? Se acercaba el momento de que la
princesita viniera al mundo, y las preocupaciones de la reina aumentaron: no
tenía a nadie con quien quejarse y consolarse.
Se volvió más delgada que un
arenque: solo tenía piel y huesos. Una tarde, cuando estaba girando (porque el
rey malvado que era muy tacaño, la hacía trabajar día y noche), vio que un
ratoncito entraba por un agujero, que era muy bonito. Ella le dijo: “¡Ay! mi
lindo, ¿qué estás buscando aquí? Solo tengo tres guisantes para todo el día; si
no quieres ayunar, vete. El ratoncito corrió desde aquí, corrió desde allí,
bailó, retozó como un pequeño mono; y a la reina le gustó tanto mirarla que le
dio el único guisante que le quedaba para la cena. "Aquí, linda",
dijo, "come, no tengo más, y te lo doy con todo mi corazón". Tan
pronto como lo hizo, vio en su mesa una excelente perdiz, maravillosamente
cocinada, y dos tarros de mermelada. "En verdad", dijo, "nunca
se pierde un beneficio. Comió un poco, pero su apetito había pasado por el
ayuno.
Le arrojó dulces al ratón, que lo
mordisqueó de nuevo; y luego comenzó a saltar mejor que antes de la cena. A la
mañana siguiente, el carcelero trajo los tres guisantes de la reina temprano,
que él había puesto en un plato grande para burlarse de ella; el ratoncito se
acercó lentamente y se los comió a los tres, y también el pan. Cuando la reina
quiso cenar, no encontró nada más; Aquí está enojada con el ratón. "Ella
es una pequeña bestia malvada", dijo, "si continúa, moriré de
hambre". Como quería cubrir el gran plato vacío, encontró en él todo tipo
de cosas buenas para comer: estaba muy contenta y comió; pero mientras comía,
se le ocurrió que el rey malvado podría matar a su hijo en dos o tres días, y
ella dejó la mesa para llorar; entonces ella dijo, levantando los ojos al
cielo: "¡Qué! ¿No hay algún medio para salvarse? Al decir esto, vio al
ratoncito jugando con largos mechones de paja; ella los tomó y comenzó a
trabajar con ellos.
"Si tengo suficiente
paja", dijo, "haré una canasta cubierta para poner a mi niña y se la
daré por la ventana a la primera persona caritativa que quiera cuidarla".
Entonces ella comenzó a trabajar con buen coraje; no echaba de menos la pajita,
el ratón todavía la arrastraba por la habitación donde seguía saltando; y a la
hora de comer, la reina le dio tres guisantes y encontró a cambio cien tipos de
guisos. Ella estaba muy sorprendida; ella seguía pensando en quién podría
enviarle cosas tan excelentes. La reina miró un día a la ventana para ver
cuánto tiempo haría esta cuerda, de la cual tuvo que atar la canasta para
quitarla. Vio a una ancianita abajo, que estaba apoyada en un palo y que le
dijo:
“Conozco tu dolor, señora; si
quieres te sirvo.
- Ay, mi querido amigo, dijo la
reina, me darás un gran placer venir todas las tardes al pie de la torre,
llevaré a mi pobre hijo a ti; lo alimentarás y, si alguna vez soy rico,
intentaré pagarte bien.
"No estoy interesada",
respondió la anciana, "pero me gusta; No hay nada que amo tanto como un
ratón regordete. Si los encuentras en tu ático, mátalos y tíralos a mí; No seré
desagradecido, tu muñeca lo encontrará bien. "
La reina escuchándola comenzó a
llorar sin responder nada; y la anciana, después de esperar un poco, le preguntó
por qué estaba llorando.
"Es", dijo, "que solo
hay un ratón en mi habitación, que es tan bonito, tan bonito, que no puedo
matarlo".
"¿Cómo?", Dijo la anciana
con ira, "¿te gusta un ratoncito, que se come todo, mejor que el niño que
vas a tener?" Bueno, señora, no debe sentir lástima, quédese en tan buena
compañía, tendré muchos ratones sin usted, apenas me importa. "
Ella se fue regañando y murmurando.
Aunque la reina comió bien y el ratón vino a bailar delante de ella, nunca
levantó la vista del suelo, donde los había atado, y las lágrimas corrieron por
sus mejillas. Esa misma noche tuvo una princesa, que fue un milagro de belleza;
En lugar de gritar como los otros niños, se rió de su buena madre y le entregó
sus pequeñas esposas, como si hubiera sido muy razonable. La reina la acarició
y la besó con todo su corazón, pensando con tristeza. "¡Pobre linda!
¡querido niño! si caes en manos del rey malvado, todo está en tu vida. Ella lo
encerró en la canasta, con una nota adjunta a su camisa, donde estaba escrito:
Esta desafortunada niña se llama
Joliette.
Y cuando lo dejó por un momento sin
mirarlo, volvió a abrir la canasta y la encontró adornada; Luego la besó y
lloró más fuerte, sin saber qué hacer. Pero aquí está el ratoncito que viene y
que se pone en la canasta con Joliette. "¡Ah! ¡pequeña criatura, dijo la
reina, que me has costado caro salvar tu vida! ¡Quizás pierda a mi querida
Joliette! Otro que yo te habría matado y dado a la vieja delicadeza; No pude
consentirlo. "El ratón comienza a decir:" No se arrepienta, señora,
no soy tan indigna de su amistad como cree. La reina murió por miedo a oír
hablar al ratón; pero su miedo aumentó cuando vio que su pequeño hocico asumía
la forma de una cara, que sus patas se convertían en manos y pies, y que De
repente crece. Finalmente, la reina, casi sin atreverse a mirarla, la reconoció
por el hada que había venido a verla con el malvado rey y que la había
acariciado tanto.
Ella le dijo: “Quería poner a prueba
tu corazón; Reconocí que es bueno y que eres capaz de entablar amistad.
Nosotros, las hadas, que tenemos inmensos tesoros y riquezas, buscamos la
dulzura de la vida, solo amistad, y rara vez encontramos alguna.
"¿Es posible, bella dama",
dijo la reina, besándola, "que tienes problemas para encontrar amigos, ser
tan rica y tan poderosa?"
"Sí", respondió ella;
porque somos amados solo por interés, y eso apenas nos afecta; pero cuando me
amabas como un ratoncito, no era motivo de interés. Quería ponerte a prueba con
más fuerza; Asumí la figura de una anciana; Fui yo quien te habló al pie de la
torre, y siempre me has sido fiel. "
Ante estas palabras besó a la reina;
luego besó tres veces el beso rubicundo de la princesita y le dijo: "Te
regalo, hija mía, por ser el consuelo de tu madre y más rica que tu padre;
vivir cien años aún bella, libre de enfermedades, sin arrugas y sin edad. La
reina encantada le dio las gracias y le rogó que se llevara a Joliette y la
cuidara, y agregó que se lo dio para que fuera su hija. El hada lo aceptó y le
dio las gracias. ella puso al pequeño en la canasta, que bajó; pero después de
detenerse un poco para retomar su forma de ratoncito, cuando descendió detrás
de ella por el cordón, ya no encontró al niño; y subiendo muy asustada:
"Todo está perdido", le dijo a la reina, "¡mi enemigo Cancaline
acaba de secuestrar a la princesa!" Debes saber que es un hada cruel quien
me odia; y desafortunadamente, siendo la anterior, ella tiene más poder que yo.
No sé por qué medios eliminar a Joliette de sus feas garras. "
Cuando la reina escuchó tan tristes
noticias, pensó que moriría de dolor; Lloró muy fuerte y le rogó a su buena
amiga que tratara de recuperar a la niña, a cualquier costo. Sin embargo, el
carcelero llegó a la habitación de la reina; vio que ya no estaba gorda; fue a
decirle al rey, que corrió a preguntar por su hijo, pero ella dijo que un hada,
cuyo nombre no conocía, había venido a tomarla por la fuerza. Aquí está el rey
malvado golpeando sus pies, mordiéndose las uñas hasta la última pieza:
"Te prometí", dijo,
"ahorcarte; Cumpliré mi palabra más tarde. Al mismo tiempo, arrastró a la
pobre reina a un bosque, trepó a un árbol e iba a colgarla, cuando el hada se
hizo invisible, y empujándolo bruscamente, ella lo hizo caer de la copa del
árbol; Se rompió cuatro dientes. Mientras intentaban repararlos, el hada retiró
a la reina en su carro volador y la llevó a un hermoso castillo. Lo cuidó mucho
y si hubiera tenido a la princesa Joliette, habría estado feliz, pero no
pudimos descubrir dónde la había puesto Cancaline, aunque el ratoncito hizo
todo lo posible. Finalmente pasó el tiempo y disminuyó la gran aflicción de la
reina. Fue hace quince años cuando escuchamos que el hijo del rey malvado
Fue muy sorprendente que un
fabricante de pavos se negara a ser reina; pero, sin embargo, la ropa de la
boda estaba hecha, y fue una boda tan hermosa, que fuimos allí a cien leguas.
El ratoncito fue allí; ella quería ver a la fábrica de pavos a gusto. Entró en
el gallinero y la encontró vestida con un gran lienzo, descalza, con un paño
grasiento sobre la cabeza. Allí había ropas doradas y plateadas, diamantes,
perlas, cintas, encajes colgando del suelo; los pavos les asentían, crujiendo y
mimando. El fabricante de pavos estaba sentado en una piedra grande; El hijo
del malvado rey, que estaba retorcido, ciego y cojo, le dijo con brusquedad:
"Si me rechazas tu corazón, te mataré". "Ella respondió con
orgullo:" No me casaré contigo, eres demasiado feo, te pareces a tu cruel
padre. Déjame descansar con mis pequeños pavos; Me gustan más que toda tu
valentía. El ratoncito la miró con admiración; porque era tan hermoso como el
sol. Tan pronto como salió el hijo del malvado rey, el hada asumió la figura de
una vieja pastora y le dijo: "Hola, linda, aquí están tus pavos en buenas
condiciones. El joven fabricante de pavos miró a esta anciana con ojos llenos
de dulzura y le dijo: Aquí están sus pavos en buen estado. El joven fabricante
de pavos miró a esta anciana con ojos llenos de dulzura y le dijo: Aquí están
sus pavos en buen estado. El joven fabricante de pavos miró a esta anciana con
ojos llenos de dulzura y le dijo:
“Quieren que los deje por una corona
malvada; ¿que recomiendas?
"Mi pequeña", dijo el
hada, "una corona es muy hermosa; No sabes el precio o el peso.
- Pero si lo hace, lo conozco,
devolvió de inmediato el fabricante de pavos, ya que me niego a presentarlo; No
sé quién soy, dónde está mi padre o dónde está mi madre; Me encuentro sin
padres y amigos.
- Tienes belleza y virtud, hija mía,
dijo el hada sabia, que valen más de diez reinos. Dime, por favor, ¿quién te
puso aquí, ya que no tienes padre, madre, padres o amigos?
- Un hada, llamada Cancaline, es la
razón por la que vine allí; ella me golpeó; ella me dejó sin tema y sin razón.
Un día huí, y sin saber a dónde ir, me detuve en un bosque. El hijo del malvado
rey vino a caminar allí; me preguntó si quería servir en su corral. Quería;
Cuidé de los pavos; vino a verlos en cualquier momento, y él también me vio a
mí. ¡Pobre de mí! sin quererlo, él comenzó a amarme tanto y tanto, que me
molesta mucho. "
El hada, en esta historia, comenzó a
creer que el fabricante de pavos era la princesa Joliette. Le dice :
"Hija, dime tu nombre?"
"Mi nombre es Joliette, para
hacerte un favor", dijo.
Ante esta palabra, el hada ya no
dudaba de la verdad; y rodeándose el cuello con los brazos, pensó en comerse
las caricias; entonces ella le dijo: "Joliette, te conocí hace mucho
tiempo, estoy muy contenta de que seas tan sabio y tan bien aprendido; pero me
gustaría que estuvieras más limpio, porque pareces un poco de limo; Toma la
ropa hermosa aquí, y te estás acomodando. "
Joliette, que era muy obediente,
inmediatamente dejó el paño grasiento que tenía en la cabeza y, sacudiéndolo un
poco, se encontró completamente cubierta con su cabello, que era rubio como un
cuenco, y desatado como hijo de oro. Cayeron en bucles al suelo. Luego, tomando
en sus delicadas manos agua de una fuente que fluía cerca del gallinero, se
lavó la cara, que se volvió tan clara como una perla oriental. Parecía que las
rosas habían florecido en sus mejillas y en su boca; su dulce aliento olía a
tomillo y tomillo; su cuerpo era más recto que un torrente; en invierno, uno
habría tomado la piel por nieve; en verano eran lirios. Cuando estaba adornada
con diamantes y hermosos vestidos, el hada la consideraba una maravilla; ella
le dijo: "¿Quién te crees que eres, mi querida Joliette, porque eres muy
valiente?" "Ella respondio:
"En verdad, me parece que soy
hija de un gran rey.
- ¿Estarías muy feliz? dijo el hada.
"Sí, mi buena madre",
respondió Joliette, haciendo una reverencia; Estaría muy contento
- Bueno, dijo el hada, sé feliz; Te
contaré más mañana. "
Fue diligentemente a su hermoso
castillo, donde la reina estaba ocupada hilando seda. El ratoncito lo llamó:
"¿Quiere apostar, Señora Reina,
su rueca y su huso, que le traigo las mejores noticias que pueda
escuchar?"
"¡Pobre de mí! respondió la
Reina, desde la muerte del Rey Joyeux y la pérdida de mi Joliette, daría todas
las noticias en este mundo por un alfiler.
- Ahí, no te aflijas, dijo el hada,
la princesa lo está haciendo maravillosamente; La acabo de ver; ella es tan
hermosa, tan hermosa, que depende de ella ser reina. "
Ella le contó todo el cuento de un
extremo a otro, y la reina lloró de alegría al saber que su hija era tan
hermosa, y con tristeza de que ella era un fabricante de pavos.
"Cuando éramos grandes reyes en
nuestro reino", dijo, "y cuando éramos tan rimbombantes, el pobre
fallecido y yo, no hubiéramos pensado en ver a nuestro niño fabricante de
pavos".
"Es cruel Cancaline",
agregó el hada, quien, sabiendo cómo te amo, para hacerme enojar, la puso en
este estado; pero saldrá o quemaré mis libros allí.
"No deseo", dijo la reina,
"que se case con el hijo del malvado rey; consigámoslo mañana y tráigalo
aquí. "
Ahora sucedió que el hijo del rey
malvado, enojado con Joliette, debía sentarse debajo de un árbol, donde estaba
llorando tan fuerte, tan fuerte, que aulló. Su padre lo escuchó; se acercó a la
ventana y le gritó: "¿Por qué tienes que llorar?" ¡Cómo haces la
bestia! " Él respondió :
“Es porque nuestro fabricante de
pavos no quiere amarme.
- ¿Cómo? ¡O qué! ella no quiere
amarte, dijo el malvado rey. Quiero que ella te ame o muera. "
Llamó a sus hombres en armas y les
dijo: “Ve y tómalo; porque la lastimaré tanto que se arrepentirá de ser
obstinada. Fueron al gallinero y encontraron a Joliette, que llevaba un hermoso
vestido de satén blanco, todo bordado en oro, con diamantes rojos y más de mil
ells de cintas por todas partes. Nunca, nunca, se había visto a sí mismo como
una niña tan hermosa; no se atrevieron a hablar con ella y la tomaron por
princesa.
Ella les dijo muy cortésmente:
"¿Por favor dime a quién buscas
aquí?"
"Señora", dijeron,
"estamos buscando a una niña infeliz llamada Joliette".
- ¡Pobre de mí! soy yo, dijo ella;
Qué quieres conmigo"
La tomaron rápidamente y le ataron
los pies y las manos con cuerdas pesadas, para que no se escapara. La
condujeron hasta el malvado rey, que estaba con su hijo. Cuando la vio tan
hermosa, no dejó de conmoverse; sin duda ella lo habría compadecido si él no
hubiera sido el más cruel y cruel del mundo. Él le dijo: "Ja, ja, pequeño
bribón, pequeño sapo, ¿entonces no quieres amar a mi hijo? Él es cien veces más
hermoso que tú; Una mirada es mejor que toda tu persona. Vamos, ámalo antes o
te despellejaré. "
La princesa, temblando como una
pequeña paloma, se arrodilló ante él y le dijo: "Señor, le ruego que no me
desolle, eso duele demasiado; dame uno o dos días para pensar qué hacer, y
luego serás el maestro. Su hijo desesperado la quería desollada. Llegaron a la
conclusión de encerrarla en una torre donde no solo vería el sol. Entonces el
buen hada llegó al carro volador con la reina; aprendieron todas estas
noticias; De inmediato, la reina comenzó a llorar amargamente diciendo que
siempre estaba infeliz y que preferiría que su hija estuviera muerta, que
casarse con el hijo del malvado rey. El hada le dijo: “Ten valor; Los cansaré
tanto que serás feliz y vengado. "
Cuando el malvado rey estaba a punto
de acostarse, el hada se metió en un ratoncito y se metió debajo de la cama:
tan pronto como quiso dormir, le mordió la oreja; aquí está muy enojado; él se
volvió hacia el otro lado, ella le mordió la otra oreja; él clama por
asesinato, nos llama a venir; cuando llegamos, encontramos sus dos orejas
mordidas, que sangraban tanto que no podías detener la sangre. Mientras se
buscaba el ratón por todas partes, ella hizo lo mismo por el hijo del malvado
rey: convocó a su pueblo y les mostró las orejas, que estaban desolladas; Le
ponemos tiritas. El ratoncito regresó a la habitación del rey malvado, que
estaba un poco somnoliento; se muerde la nariz e intenta roerla; él pone sus
manos en él, y ella lo muerde y lo rasca. Él grita: "Misericordia, estoy
perdido ! "
Ella entra en su boca y mordisquea
su lengua, labios, mejillas. Uno entra, lo ve espantoso, quien apenas podía
hablar más, tanto le dolía la lengua; hizo un gesto de que era un ratón;
miramos en el colchón de paja, en la mesita de noche, en los rincones, ya no
estaba allí; ella corrió para empeorar al hijo y se comió su buen ojo por él
(porque ya tenía un ojo). Se levantó como un loco, espada en mano; estaba
ciego, corrió a la habitación de su padre, quien había tomado su espada,
asaltando y jurando que mataría todo si no atrapaban al ratón.
Cuando vio a su hijo tan
desesperado, lo regañó, y este último que había calentado los oídos, no
reconoció la voz de su padre, se arrojó sobre él. El rey malvado, enojado, le
dio un gran golpe de espada, recibió otro; Ambos cayeron al suelo, sangrando
como bueyes. Todos sus súbditos que los odiaban mortalmente y que los servían
solo por miedo, ya no los temían, les ataron las cuerdas a los pies y los
arrastraron al río, diciendo que estaban felices de que los abandonaran. Ahí
está el rey malvado muerto y su hijo también. El buen hada que sabía esto, fue
a buscar a la reina, fueron a la torre negra, donde Joliette estaba encerrada
bajo más de cuarenta llaves.
El hada tocó tres veces con una
varita pequeña para coser la gran puerta que se abría, y los demás hicieron lo
mismo; encontraron a la pobre princesa muy triste, que no dijo una palabra. La
reina se echó alrededor de su cuello: "Mi querido amor", le dijo:
"Soy tu madre, la Feliz Reina". Ella le contó la historia de su vida.
¡Oh, buen Dios! cuando Joliette escuchó tan hermosas noticias, poco a poco no
murió de placer; se arrojó a los pies de la reina, besó sus rodillas, se
humedeció las manos con lágrimas y las besó mil veces; acarició tiernamente al
hada que había llevado sus canastas llenas de joyas invaluables, oro y
diamantes; pulseras, perlas y el retrato del Merry King rodeado de piedras
preciosas, que colocó delante de ella.
El hada dice: "No nos divirtamos,
debemos dar un golpe: vamos al gran salón del castillo, arenguemos a la gente.
Ella caminó primero, con una cara seria y seria, usando un vestido que colgaba
más de diez yardas; y la reina otra de terciopelo azul, todo bordado con oro,
que arrastraba mucho más. Habían traído su ropa fina con ellos; luego tenían
coronas en sus cabezas, que brillaban como soles; La princesa Joliette los
siguió con su belleza y modestia, que eran nada menos que maravillosas. Se
inclinaron ante todos los que conocieron en el camino, jóvenes y viejos por
igual.
Los seguimos, ansiosos por saber
quiénes eran estas hermosas damas. Cuando el salón estuvo lleno, la buena hada
les dijo a los súbditos del rey malvado que quería darles como reina, la hija
del rey feliz a quien vieron, que vivirían contentos bajo su imperio; deja que
lo acepten, que ella le buscaría un marido tan perfecto como ella, que siempre
se reiría y que alejaría la melancolía de todos los corazones. Ante estas
palabras, todos gritaron: “Sí, sí, queremos hacerlo; Hemos estado tristes y
miserables por demasiado tiempo. Al mismo tiempo, cientos de instrumentos
tocados en todos los lados; todos se unieron y bailaron en un baile redondo,
cantando alrededor de la reina, su hija y el hada:
"Sí, sí, queremos hacerlo. Así
es como fueron recibidos. La alegría nunca ha sido igual. Pusimos las mesas,
comimos, bebimos y luego nos acostamos a dormir bien. Cuando la joven princesa
se despertó, el hada le presentó al príncipe más hermoso que había visto la luz
del día. Ella había ido a buscarlo en el carro que volaba hacia el fin del
mundo; Era tan amable como Joliette. Tan pronto como lo vio, lo amó. Por su
parte, estaba encantado, y para la reina, ella estaba eufórica. Preparamos una
comida admirable y ropa maravillosa. La boda tuvo lugar con infinito regocijo.
1697-1698
martes, 7 de julio de 2020
50 CURIOSIDADES QUE QUIZÁS NO CONOCÍAS SOBRE LOS GATOS
Si usted es amante de los gatos... (a los animales felinos domésticos, me refiero) es bueno que tome en cuenta estas "curiosidades".
Seguramente algunas las conocerá, pero estoy seguro que algunas otras no.
1. Si un gato te lame las manos, la
cara o el cabello, tomalo como un gran cumplido: te está acicalando como a uno
de los “suyos”
2. Si un gato se acuesta boca arriba
al verte significa que te tiene confianza, ya que en esta posición no podría
defenderse de un ataque.
3. El rango de visión de un gato no
incluye la zona por debajo de su nariz.
4. Los gatos se saludan rosando sus
narices.
5. Los gatos tienen más huesos que
los seres humanos, nos ganan por 24.
6. Las personas que tienen gatos
tienen menos estrés y tienen menos ataques al corazón.
7. Los gatos consideran que ellos
son los dueños de la casa donde cohabita con el humano.
8. Cuando un gato se frota contra
vos, es porque te está marcando como parte de su territorio.
9. Un gato casi nunca se comunica
con un “miau” a otro gato, este sonido lo utiliza para comunicarse con los
seres humanos.
10. Los gatos tienen 12 bigotes a
cada lado de su rostro.
11. Al nacer, la gran mayoría de los
gatos tienen los ojos azules, que cambian de color al crecer
13. Si un gato levanta la cola y la mantiene
totalmente estirada hacia arriba, significa que está saludando.
14. Los gatos les hacen más caso a
las mujeres que a los hombres, porque reaccionan mejor ante un tono de voz
agudo.
15. Las garras de las patas
delanteras de un gato son más afiladas que las de sus patas traseras.
16. Los cerebros de un gato son más
similares a los de un humano, que en el caso de los perros.
17. Un gato es capaz de emitir 100
sonidos diferentes, los perros sólo 10.
18. Un gato duerme 16 horas diarias
en promedio.
19. Los gatos comen pasto para
limpiar su sistema digestivo de cualquier pelusa que hayan tragado.
20. La gata que más crías tuvo parió
un total de 420 gatitos durante toda su vida.
21. Un gato casero vive en promedio
16 años, mientras que uno callejero sólo entre 3 y 5 años
22. A los gatos les gusta su comida
a temperatura ambiente.
23. Los gatos, con el paso de los años,
se vuelven intolerantes a la lactosa.
24. Si tu gato se enferma y deja de
lavarse, lavalo vos, ya que puede perder las ganas de vivir solo de verse sucio
y olvidado.
25. Los gatos tricolores o de hasta
cuatro colores, son exclusivamente hembras. Con pelaje de tres colores negro,
rojo y crema-(variedad carey) y cuatricolor cuando llevan el blanco. Se da la particularidad,
que los tricolores y cuatricolores, son solo hembras, y en los extrañísimos
casos de algún macho, estos son estériles.
26. Los gatos no comprenden los
castigos, pero sí las recompensas cuando hacen algo bien.
27. Los gatos tienen una excelente
visión nocturna.
28. Después de comer los gatos se
lavan inmediatamente. Es un instinto de supervivencia que los lleva a actuar
así para que los depredadores no huelan la comida y así puedan atacarlos.
29. El gato camina y corre moviendo
las patas delanteras y traseras del mismo lado. Sólo el camello, la jirafa y el
gato tienen esta particularidad
30. Los gatos odian el olor de la
naranja y de los limones
31. El ronroneo de los gatos tiene
la capacidad de tranquilizarlos a sí mismos cuando están enfermos o asustados.
32. Los antiguos egipcios se
afeitaban las cejas en señal de luto cuando su gato fallecía.
33. Así como los seres humanos
tenemos huellas digitales y están son únicas, el diseño del cojín de la nariz
del gato es único, no hay dos gatos con el mismo diseño.
34. Los gatos negros son
generalmente más tranquilos que los blancos, que están siempre muy nerviosos.
35. La lengua de los gatos está
formada por pequeñísimos ganchos, que le ayudan a desgarrar la comida. Por eso
se siente rasposa al tacto con la piel
36. El chocolate es tóxico para los
gatos al igual que para los perros
37. La mayoría de los gatos blancos
con ojos azules son sordos, a no ser que tengan un ojo de color distinto al
otro. Esto es cierto en parte, existe un mayor porcentaje de gatos con sordera.
El gen de la sordera, es un gen propio de los gatos blancos, se llama “alelo w”
y es el causante del color blanco y la sordera en los gatos. No todos los gatos
blancos son sordos, sólo lo son los que presentan dicho gen. El gen w hace que
el gato sea blanco aunque sus genes digan que es un gato negro, o marrón, este
gen tiene la particularidad de “enmascarar” el resto de los colores para
hacerlos blancos. Estos gatos además suelen tener los ojos azules o verdes.
38. Los oídos de los gatos son
ultrasónicos. Esto quiere decir que pueden escuchar frecuencias inaudibles para
vos. ¿Cómo cuáles? Como los sonidos que los roedores usan para comunicarse.
39. Existe una planta que fascina a
los gatos. Les hace disfrutar de momentos sublimes durante unos minutos. Se
trata de la nepeta cataria o también llamada menta de los gatos, de la familia
del tomillo y la lavanda. Su perfume desencadena un comportamiento en el
animal, similar al de una hembra en celo.
40. El Día Internacional del Gato se
celebra cada 8 de agosto. Se trata de una jornada para reconocer y defender los
derechos de estos animales ante los abusos y abandonos que sufren diariamente,
así como concienciar a la población mundial de la importancia de su cuidado y
mantenimiento.
41. Los gatos aparecieron en la
Tierra antes que los perros y que muchos animales que han llegado a ser
domésticos, pero han sido uno de los últimos en ser domesticados.
42. En el Antiguo Egipto los gatos
eran adorados y el rapto o la venta de estos animales podía ser penado con la
muerte, pues su labor como cazadores de ratas era muy valorado.
43. En el Antiguo Egipto, si un gato
familiar moría, todos los miembros de la familia se depilaban las cejas en
señal de duelo. De hecho, la palabra
egipcia para gato es "mau".
44. Las gatas, generalmente, son
diestras y los gatos, zurdos.
45. Los gatos no tienen papilas
gustativas para lo dulce.
46. Los gatos sudan por sus patas
47. Los gatos pueden saltar hasta 6
veces si longitud.
48. A los gatos les gusta arañar
objetos verticales porque les relaja, activa la circulación y tonifica su
cuerpo.
49. Los gatos, al igual que las
serpientes, cuentan con el órgano de Jacobson, un órgano auxiliar del sentido
del olfato localizado en el hueso vómer, entre la nariz y la boca. Este es el
motivo por el que tu gato se queda con la boca abierta de vez en cuando, para
oler mejor.
50. Los gatos ocultan sus
excrementos en arena para esconder el olor y alejar a los posibles
depredadores.
domingo, 5 de julio de 2020
"AMIGAS DESGRACIADAS" Vuelve a Tucumán!!!!
Después de la cuarentena,
vuelve el tremendo éxito a San Miguel de Tucumán, Argentina, en su tercer año consecutivo!!!
vuelve el tremendo éxito a San Miguel de Tucumán, Argentina, en su tercer año consecutivo!!!
-¿SABÍA QUE LOS NOMBRES DE “ITALIA” Y “SICILIA” SE LOS DEBEN A LOS “SÍCULOS” DE LA PREHISTORIA”??
Los Sículos (en latín Sículi, y este
del griego “sikeloí”) era uno de los tres principales pueblos que habitaban
Sicilia antes de la llegada de los colonizadores griegos, según la tradicional
división étnica de Tucídides, durante la prehistórica Edad del Hierro.
Según el relato griego, pasaron a
Sicilia desde Italia (denominada así por los súbditos de Ítalo, el rey de los
sículos) y se establecieron en la parte central y septentrional de la isla,
desplazando a los sicanos (sikanoí) hacia la parte meridional y occidental.
Los sículos dieron a Sicilia el
nombre que se ha mantenido desde la antigüedad hasta el día de hoy,.
Historia
Según algunos historiadores, su presencia
en Sicilia se remonta a cerca de los 8000 a.C., durante la prehistórica Edad de Hierro, es decir mucho
antes de la fundación de Roma por Rómulo y Remo y la leyenda de la loba que los
amamantó.
Tucídides y otros escritores
clásicos eran entendidos en las tradiciones, según las cuales los sículos
habían vivido una vez en Italia central, al este e incluso al norte de Roma; De
allí fueron desalojados por tribus de umbros y sabinos, y finalmente cruzaron a
Sicilia. Su organización social parece haber sido tribal, su economía,
agrícola. Según Diodoro Sículo (V.6.3-4), después de una serie de conflictos
con los sicanos, el río Salso fue declarado frontera entre sus respectivos territorios.
Con la llegada de los colonos
griegos y la creciente influencia de la civilización griega, los sículos se
retiraron poco a poco al interior de Sicilia, y su cultura cada vez más
helenizada perdió su distintivo carácter. Sin embargo, en la primera mitad del
siglo V a. C. un jefe sículo, Ducetio, fue capaz de crear un organizado estado
sículo en un territorio unitario, que incluía varias ciudades en el centro y al
sur de la isla. Tras unos cuantos años de independencia, su ejército fue
derrotado por los griegos en 450 a. C.
Idioma
Del idioma sículo poco es conocido y
proviene de glosas de antiguos escritores y de algunas inscripciones. Se piensa
que los sículos no emplearon la escritura hasta que fueron influenciados por
los colonos griegos. La primera inscripción fue hallada en una jarra encontrada
en Centuripa; se usa un alfabeto griego desde el siglo V o VI a. C. Cuatro
inscripciones sículas han sido halladas en décadas recientes. Una importante
inscripción ha sido encontrada en Centuripa.
“El nombre de “Italia” proviene de Ítalo,
el rey de los Sículos”
Nos indica Antíoco que este rey era
sabio y prudente y que, por tratados y por sometimiento, se hizo dueño de todo
el territorio comprendido entre la bahía napetina (actual Nápoles en la
Campania) y la bahía escilacia en la actual Calabria en la bota italiana (
escilacia proviene de Escila, hermosa doncella que fue transformada en un
monstruo con seis cabezas y dientes afilados por Circe, como venganza ante el
enamoramiento de un dios del mar, Glauco, por la joven Escila y que
posteriormente a este hechizo, con el tiempo los dioses la transformaron en
unas rocas afiladas en las costas italianas del estrecho de Mesina y que en
compañía de Caribdis, representado por un remolino, habitaban en el mar y
destruían todo barco con el que se encontraban, si el barco conseguía salir
airoso del torbellino o remolino, iba a caer a las afiladas rocas de la costa).
Los pobladores de la zona sur de la
península itálica creían cierta la leyenda griega sobre estos seres mitológicos
que nos han llegado a través de La Ilíada. En aquellos siglos aquella zona del
estrecho entre Sicilia e Italia era evitada por casi todos los marinos.
Cuando Ítulo o Ítalo dominó toda
esta región, sus súbditos eligieron el nombre de su tierra en honor a este rey.
En definitiva, el nombre de Italia
se le debe a Ítalo, el rey de los Sículos y el nombre de “Sicilia” también a
los mismos “Sículos”.
¿A qué viene todo esto?
Pues que se trata nada menos que de
mi apellido materno.
Mi abuelo materno se llamaba Juan
Sículo. Nació en Caltanissetta (Más
conocida por “Nisa” en siciliano) y llegó a la Argentina después de la primera
guerra mundial.
Mi madre se llama Nélida
Sículo. Y yo he utilizado ese apellido
que me enorgullece, bajo el seudónimo de “Nani Sículo”, cuando escribía una
comedia para Canal 13 de Buenos Aires en el año 1982.
El orgullo de ser un “Sículo” con
casi 8.000 años de antigüedad.
(Yo me sentía un poco viejo, pero no
creí que fuese para tanto!!!)
DOS PUNTOS: A SABER
1) Los habitantes de Pompeya no murieron por asfixia!!
Al inicio de los hallazgos se creía que los habitantes de Pompeya y alrededores murieron por asfixia ante un aire repleto de residuos volcánicos. Sin embargo, una serie de planteamientos científicos y análisis tanto físicos como químicos, determinó que la muerte de los residentes no había sido por esa causa.
En Herculano, una localidad mucho más cercana al Vesubio que Pompeya, las elevadas temperaturas rebasaron por mucho el punto de ebullición del agua. Hablamos entre 300 y 600 grados Celsius.
La sangre de la gente hirvió al mismo tiempo que su cráneo explotó.
Si bien, el hecho de morir ante elevadas temperaturas continúa siendo trágico, los habitantes no murieron en agonía como hubiese sido en caso de asfixia. El cuerpo humano, ante ese nivel de grados centígrados se calcina de inmediato.
Es decir, las enormes nubes de flujos piroclásticos conformadas por cenizas y gases ardientes, quemaron a las personas antes de que pudieran asfixiarse lentamente, ya que la sangre hirvió instantáneamente al mismo tiempo que el cráneo explotó.
Tal aseveración se determinó al analizar restos de cráneos de habitantes de Herculano que contenían manchas negras y rojizas impregnadas. El resultado fue óxido de hierro, pero no proveniente del contacto con metales sino de la misma sangre.
Para llegar a tal punto, el cuerpo tuvo que sufrir una vaporización de fluidos internos y tejidos blandos, por lo que el cerebro se convirtió en ceniza dentro de los primeros instantes.
2) Los cuerpos que se exhiben en Pompeya, no son reales!!
La mayor impresión en Pompeya es la causada por moldes de yeso de cuerpos. No son cuerpos reales, porque durante la erupción volcánica: el polvo y el calor mataron a las personas. Unos cuantos metros de ceniza cubrieron los cubiertos de ceniza que simplemente se desvanecieron a causa de la temperatura, creando un espacio vacío en el medio.
En 1864, los trabajadores, a quienes Giuseppe Fiorelli, el director de las excavaciones en Pompeya, ordenó que le informaran sobre todo, llamaron su atención sobre el esqueleto acostado en una de las calles. Solo el cráneo, el cuerpo y la ropa fueron retirados, descompuestos, dejando los huesos en un espacio vacío, rodeado por las cenizas fosilizadas. Fiorelli llegó a la conclusión de que vertiendo, a través de un pequeño agujero en este espacio, estuco liquido se recrearía la forma del cuerpo. Gracias a este método, hasta el día de hoy podemos admirar los moldes de los habitantes de Pompeya que se retorcieron en convulsiones mortales.
Al inicio de los hallazgos se creía que los habitantes de Pompeya y alrededores murieron por asfixia ante un aire repleto de residuos volcánicos. Sin embargo, una serie de planteamientos científicos y análisis tanto físicos como químicos, determinó que la muerte de los residentes no había sido por esa causa.
En Herculano, una localidad mucho más cercana al Vesubio que Pompeya, las elevadas temperaturas rebasaron por mucho el punto de ebullición del agua. Hablamos entre 300 y 600 grados Celsius.
La sangre de la gente hirvió al mismo tiempo que su cráneo explotó.
Si bien, el hecho de morir ante elevadas temperaturas continúa siendo trágico, los habitantes no murieron en agonía como hubiese sido en caso de asfixia. El cuerpo humano, ante ese nivel de grados centígrados se calcina de inmediato.
Es decir, las enormes nubes de flujos piroclásticos conformadas por cenizas y gases ardientes, quemaron a las personas antes de que pudieran asfixiarse lentamente, ya que la sangre hirvió instantáneamente al mismo tiempo que el cráneo explotó.
Tal aseveración se determinó al analizar restos de cráneos de habitantes de Herculano que contenían manchas negras y rojizas impregnadas. El resultado fue óxido de hierro, pero no proveniente del contacto con metales sino de la misma sangre.
Para llegar a tal punto, el cuerpo tuvo que sufrir una vaporización de fluidos internos y tejidos blandos, por lo que el cerebro se convirtió en ceniza dentro de los primeros instantes.
2) Los cuerpos que se exhiben en Pompeya, no son reales!!
La mayor impresión en Pompeya es la causada por moldes de yeso de cuerpos. No son cuerpos reales, porque durante la erupción volcánica: el polvo y el calor mataron a las personas. Unos cuantos metros de ceniza cubrieron los cubiertos de ceniza que simplemente se desvanecieron a causa de la temperatura, creando un espacio vacío en el medio.
En 1864, los trabajadores, a quienes Giuseppe Fiorelli, el director de las excavaciones en Pompeya, ordenó que le informaran sobre todo, llamaron su atención sobre el esqueleto acostado en una de las calles. Solo el cráneo, el cuerpo y la ropa fueron retirados, descompuestos, dejando los huesos en un espacio vacío, rodeado por las cenizas fosilizadas. Fiorelli llegó a la conclusión de que vertiendo, a través de un pequeño agujero en este espacio, estuco liquido se recrearía la forma del cuerpo. Gracias a este método, hasta el día de hoy podemos admirar los moldes de los habitantes de Pompeya que se retorcieron en convulsiones mortales.
LA LEYENDA DEL TUCÁN
Cuenta una leyenda medieval, que muy cerca de aquel condado sumido en la pobreza eterna, habitaba una bruja despótica, avara y maliciosa.
Decían los aldeanos que ella era la única en el reino, que en medio de tanta pobreza extrema, poseía una inmensa fortuna en joyas y monedas de oro y sin embargo, a causa de su obsesiva avaricia y temerosa de que alguien le quitara lo obtenido, siempre aclaraba que había sido una herencia de su difunto marido, cosa más sospechosa aún, ya que quienes lo habían conocido, sabían que había sido en vida apenas un humilde granjero.
No tenía amigos ni parientes. Al menos que se hicieran conocer como tales, ya que todos la despreciaban. Tan sólo la acompañaba su fiel siervo Joseph, obedeciéndola ciegamente en todo momento y lugar.
Nadie sabía a ciencia cierta de dónde había surgido entonces semejante fortuna, pero todos sospechaban de los artilugios que toda bruja posee, para apropiarse de lo ajeno.
Decían que ella enviaba a su fiel servidor a que ingresara a escondidas en las casas del pueblo, en la quietud de la noche, y con el humo de mágicos brebajes que ella había preparado, los hechizaba, abandonándose a un absoluto y placentero sueño. Acto seguido, cuando las víctimas ya se habían rendido a los hechiceros encantamientos y dormían plácidamente, los despojaba de las pocas monedas de oro que habían ganado con su trabajo durante el día.
Joseph tenía la orden de no llevarle el botín de la noche, para no despertar sospechas y esconderlo en algún lugar seguro.
Pensó entonces en un principio, enterrarlo en alguna tumba, donde nadie se atrevería a sacarlo, pero sin dudas la tierra removida despertaría sospechas. Luego se le ocurrió esconderlo en algún monasterio, pero desconfiaba de los monjes. El fiel servidor de la bruja entonces, recordó a su mascota –un pájaro carpintero- que solía cavar profundos agujeros en determinados árboles, para guardar allí las bellotas que le ayudarían a sobrellevar el duro invierno del bosque, -agujeros que al cabo de un tiempo, eran abandonados por otros nuevos-.
Joseph, desde entonces, se dedicó a guardar en uno de los profundos agujeros de aquél grueso árbol, infinidad de monedas de oro, productos de sus fechorías.
Durante mucho tiempo se sospechó de la bruja como instigadora de aquellos robos, ya que –según testigos- habían visto a su fiel sirviente, salir escapando de varias casas en la oscuridad de la noche. Pero nunca le pudieron comprobar nada, ya que a pesar de varias requisas en su casa –a pedido del comisionado del rey- jamás encontraron una moneda.
Incluso, cuando fue acusada también de homicidio, dos de los tres enviados del rey -que habían osado acusarla de dichos robos- fueron encontrados muertos flotando en el río, y a pesar de saberse que eran expertos nadadores, los jueces (luego de recibir sendas bolsas con monedas de oro) sentenciaron que se había tratado de suicidios. Del tercero se encontraron solo algunos pedazos esparcidos por el bosque y el veredicto de los mismos fue “muerte por vejez”.
El tucán es un pájaro singular. Más allá de su identificatorio pico, suele tener la particularidad de buscar agujeros en los grandes troncos de los árboles, producidos por los pájaros carpinteros para hacerlos su nido y que luego fueron abandonados.
Aprovechando aquel agujero del ancho árbol abandonado por el pájaro carpintero al no hallar sus bellotas -ya que en su lugar se encontraban infinidad de monedas de oro-, el tucán lo adoptó como nuevo hogar, seducido tal vez por el brillante amarillo que desde adentro se reflejaba con la luz solar o quizás por aquel color que se emparentaba con el de su pico, pero lo cierto es que ninguna ardilla ni ningún otro pájaro pudo sacar a aquel tucán de allí, ya que guardaba celosamente su morada.
Cierto día, Joseph cayó muy enfermo por la peste negra que asolaba a toda la región, pero la bruja lejos de esperar a que se cure, enajenada por la ambición y sin poder contar con nadie más, salió ella misma a hacer el trabajo nocturno.
Pero su suerte no fue la misma de siempre.
Una de las habilidades que Joseph tenía, era la de seleccionar muy bien la casa a robar que incluía sobre todo, la ausencia de perros que pudiesen delatar su presencia. Ella no conocía esa precaución a tomar y eligió una casa al azar, con tan mala fortuna que tres enormes perros, iniciaron un escandaloso ruido de desesperados ladridos, mientras la tenían atrapada sobre el piso, provocando que despertasen todos los vecinos y la detuvieran.
Sin embargo, a los pocos días salió libre de todos los cargos, ya que ella había argumentado ser la amante del jefe de la familia que solía visitarlo a media noche cuando su mujer dormía.
El resultado fue que la mujer del hombre lo abandonó, éste fue desterrado por infiel y ella salió en libertad, pero al haberse mancillado su buen nombre y honor, no tuvo más remedio que abandonar la comarca y buscar nuevos reinos donde continuar con sus fechorías.
Lo que nunca nadie pudo explicar, fue la fortuna escondida que tenía el tucán.
Decían los aldeanos que ella era la única en el reino, que en medio de tanta pobreza extrema, poseía una inmensa fortuna en joyas y monedas de oro y sin embargo, a causa de su obsesiva avaricia y temerosa de que alguien le quitara lo obtenido, siempre aclaraba que había sido una herencia de su difunto marido, cosa más sospechosa aún, ya que quienes lo habían conocido, sabían que había sido en vida apenas un humilde granjero.
No tenía amigos ni parientes. Al menos que se hicieran conocer como tales, ya que todos la despreciaban. Tan sólo la acompañaba su fiel siervo Joseph, obedeciéndola ciegamente en todo momento y lugar.
Nadie sabía a ciencia cierta de dónde había surgido entonces semejante fortuna, pero todos sospechaban de los artilugios que toda bruja posee, para apropiarse de lo ajeno.
Decían que ella enviaba a su fiel servidor a que ingresara a escondidas en las casas del pueblo, en la quietud de la noche, y con el humo de mágicos brebajes que ella había preparado, los hechizaba, abandonándose a un absoluto y placentero sueño. Acto seguido, cuando las víctimas ya se habían rendido a los hechiceros encantamientos y dormían plácidamente, los despojaba de las pocas monedas de oro que habían ganado con su trabajo durante el día.
Joseph tenía la orden de no llevarle el botín de la noche, para no despertar sospechas y esconderlo en algún lugar seguro.
Pensó entonces en un principio, enterrarlo en alguna tumba, donde nadie se atrevería a sacarlo, pero sin dudas la tierra removida despertaría sospechas. Luego se le ocurrió esconderlo en algún monasterio, pero desconfiaba de los monjes. El fiel servidor de la bruja entonces, recordó a su mascota –un pájaro carpintero- que solía cavar profundos agujeros en determinados árboles, para guardar allí las bellotas que le ayudarían a sobrellevar el duro invierno del bosque, -agujeros que al cabo de un tiempo, eran abandonados por otros nuevos-.
Joseph, desde entonces, se dedicó a guardar en uno de los profundos agujeros de aquél grueso árbol, infinidad de monedas de oro, productos de sus fechorías.
Durante mucho tiempo se sospechó de la bruja como instigadora de aquellos robos, ya que –según testigos- habían visto a su fiel sirviente, salir escapando de varias casas en la oscuridad de la noche. Pero nunca le pudieron comprobar nada, ya que a pesar de varias requisas en su casa –a pedido del comisionado del rey- jamás encontraron una moneda.
Incluso, cuando fue acusada también de homicidio, dos de los tres enviados del rey -que habían osado acusarla de dichos robos- fueron encontrados muertos flotando en el río, y a pesar de saberse que eran expertos nadadores, los jueces (luego de recibir sendas bolsas con monedas de oro) sentenciaron que se había tratado de suicidios. Del tercero se encontraron solo algunos pedazos esparcidos por el bosque y el veredicto de los mismos fue “muerte por vejez”.
El tucán es un pájaro singular. Más allá de su identificatorio pico, suele tener la particularidad de buscar agujeros en los grandes troncos de los árboles, producidos por los pájaros carpinteros para hacerlos su nido y que luego fueron abandonados.
Aprovechando aquel agujero del ancho árbol abandonado por el pájaro carpintero al no hallar sus bellotas -ya que en su lugar se encontraban infinidad de monedas de oro-, el tucán lo adoptó como nuevo hogar, seducido tal vez por el brillante amarillo que desde adentro se reflejaba con la luz solar o quizás por aquel color que se emparentaba con el de su pico, pero lo cierto es que ninguna ardilla ni ningún otro pájaro pudo sacar a aquel tucán de allí, ya que guardaba celosamente su morada.
Cierto día, Joseph cayó muy enfermo por la peste negra que asolaba a toda la región, pero la bruja lejos de esperar a que se cure, enajenada por la ambición y sin poder contar con nadie más, salió ella misma a hacer el trabajo nocturno.
Pero su suerte no fue la misma de siempre.
Una de las habilidades que Joseph tenía, era la de seleccionar muy bien la casa a robar que incluía sobre todo, la ausencia de perros que pudiesen delatar su presencia. Ella no conocía esa precaución a tomar y eligió una casa al azar, con tan mala fortuna que tres enormes perros, iniciaron un escandaloso ruido de desesperados ladridos, mientras la tenían atrapada sobre el piso, provocando que despertasen todos los vecinos y la detuvieran.
Sin embargo, a los pocos días salió libre de todos los cargos, ya que ella había argumentado ser la amante del jefe de la familia que solía visitarlo a media noche cuando su mujer dormía.
El resultado fue que la mujer del hombre lo abandonó, éste fue desterrado por infiel y ella salió en libertad, pero al haberse mancillado su buen nombre y honor, no tuvo más remedio que abandonar la comarca y buscar nuevos reinos donde continuar con sus fechorías.
Lo que nunca nadie pudo explicar, fue la fortuna escondida que tenía el tucán.
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